Las mechas balayages siguen siendo de las más demandadas. Su origen lo encontramos en Francia, en los años 70. Sabes en qué consisten?

Las balayages requieren una técnica especial para hacerlas.

Han de realizarse a mano alzada, separando y dibujando los mechones, pero no requieren separaciones con papel plata.

Generalmente es un barrido de color de tonalidad más oscura a más clara, de medios a puntas, aunque se pueden realizar inversas, es decir partiendo de tonalidades más claras y oscureciendo hacia la punta.

No tocamos la raíz del cabello, con lo que no requieren mantenimiento ni retoques a corto plazo. El resultado final es un cabello con una tonalidad muy natural que se va aclarando hacia las puntas. Con esta técnica conseguimos dar luz a las melenas de un modo sutil, o si se desea, se puede realizar un degradado de color más marcado, pero siempre respetando el cambio de tono de medias a puntas. Esa el diferencia con las famosas mechas californianas, en las que el resultado que se quería obtener es un “corte” de color a media melena siendo mucho más claro en las puntas.

Al no ser una coloración desde la raíz, si se desea se realizarán retoques para volver a dejarlas perfectas a medida que crezca el cabello, con lo que su mantenimiento es mínimo.

Se realizan en todo tipo de melenas, el único requisito es una longitud adecuada para poder apreciar el degradado.

Se pueden realizar en cualquier tonalidad, rubias, castañas, pelirrojas…en uno o varios tonos.

Según la morfología de tu rostro, las coloraciones anteriores que tengas y el estado general de tu melena, las estilistas de la peluquería te asesorarán sobre las tonalidades que mejor se adapten a tu estilo para que el resultado final sea fantástico.

No hay límites para estas mechas, siempre quedan perfectas.

Te atreves?